
Problemas tenemos todos (y quienes los utilizan para justificarse, no avanzan).
Mira.
1- Verdad: Para hacer cualquier cosa necesitas energía. Y para proteger tu energía necesitas cuidarte.
2- Problema: Tu manera de cuidarte consume demasiada energía.
3- Consecuencia: Cuando más necesitas cuidarte, menos energía tienes para hacerlo.
4- Creencia que alimenta el problema: Necesito más tiempo y organización... más retos y motivación... más disciplina y fuerza de voluntad...
5- Resultado*:
Poca energía → mal cuidado → menos energía → peores decisiones → peor cuidado → menos energía…
*(... y por tanto, peor rendimiento físico y mental, peores resultados y peor calidad de vida).
6- Conclusión: No podemos depender de tener energía para hacer aquello que necesitamos hacer para tener energía.
7- Mi propuesta: Si te apuntas a la Lista IndomableMente te muestro una manera para que cuidarte dependa cada vez menos de tu energía y estado emocional.
Apuntarse es gratis. Desapuntarse también.
Pues porque después de más de una década como entrenador personal,
vi claro que la diferencia entre los que se cuidan y son constantes y los que no...
... no está en el tipo de trabajo ni en el tamaño de su patrimonio,
tampoco en su educación,
ni tampoco en el número de responsabilidades, hijos o empleados...
ni tan solo en la suerte, la genética o la fuerza de voluntad.
Está en la Arquitectura de Hábitos.
Por eso dejé de dedicarme al entrenamiento personal.
Ahora mi misión no es que inviertas más energía (motivación o fuerza de voluntad) en cuidarte.
Es que cuidarte requiera cada vez menos energía (motivación o fuerza de voluntad).
En fin.
Que si tienes interés en aprender a proteger tu energía cognitiva en un mundo diseñado para agotarla, te apuntas arriba.
Donde pone "tu email".