Filosofía indomable

La Filosofía Indomable se basa en la reflexión y la toma de decisiones de forma consciente, para que nuestros pensamientos, palabras y actos estén en armonía. Su objetivo es forjar un carácter crítico y consciente que permita elegir nuestro comportamiento según nuestros intereses, sin estar influenciados por el entorno.

«La felicidad indomable se alcanza cuando la persona que queremos ser, la que decimos ser y la que somos caminan de la mano y en la misma dirección».

Nuestros actos definen el tipo de persona que somos.

Existen dos tipos de actos; los que realizamos de forma consciente y los que realizamos de forma inconsciente.

Más del 90% de nuestras acciones son inconscientes, la mayoría conocidas como hábitos.

Un hábito es aquello que realizamos de forma automática, sin pensar. Aquello que nos permite actuar sin invertir esfuerzos en tomar una decisión. Nuestro patrón de conducta por defecto.

Reflexionar y ser conscientes de si nuestros hábitos están alineados con nuestros intereses es de suma importancia para llegar a ser la persona que queremos ser. 

En esto se resume la Filosofía Indomable.

La filosofía indomable no es extremista ni va de estar en contra de todas las comodidades que nos hacen la vida más fácil. Simplemente busca despertar la conciencia y el espíritu crítico en los grandes y pequeños detalles de nuestra conducta, para encontrar el equilibrio entre las comodidades y hábitos de la vida moderna y las acciones que nos hacen más sanos, fuertes y mejores personas.

Tampoco se trata de evitar todas las tentaciones, se trata de ser conscientes de ellas y dejarnos llevar por las que nos compensen.

Diferenciamos dos tipos de personas según el patrón de conducta que predomina en ellas:

  • Comodones
  • Indomables

Absolutamente todas las personas tenemos rasgos de ambos tipos, pero está en nuestras manos dejarnos llevar más por uno que por el otro.

Lamentablemente los comodones son mayoría… De momento.